domingo, 7 de abril de 2013

Lágrimas


Agua en su mayoría, glucosa, albúmina, globulina, lisozima, sodio y potasio: dicen los químicos que esta es la composición de las lágrimas. El léxico, tan impío como la ciencia, dice de ellas que son cada una de las gotas que segrega la glándula lagrimal, aunque luego se arrepiente un poco de esta definición descarnada, y habla de pesares y dolores. Para nosotros, humanos normales, las lágrimas son eso, pero también otras cosas.

Llorar es una muestra de humanidad, como lo es reir, puesto que ambos actos reflejan nuestros sentimientos. La diferencia estriba en que la risa puede ser fingida, lo es muchas veces, pero el llanto no. Evidentemente hay personas que pueden hacer creer que lloran, aun no siendo cierto, pero no es lo habitual. La risa puede surgir por simple contagio: vemos a alguien reír a carcajadas y reímos con él, preguntando al momento por el motivo de las risotada. Sonreímos por conveniencia social o por ocultar una pena que no deseamos explicar.

En cambio el llanto asoma a nuestros ojos cuando él quiere, incluso, en ocasiones, a nuestro pesar. Todos hemos vivido ese momento en que luchamos contra las lágrimas... y perdemos. Los ojos nos brillan y cualquier observador que nos mire en ese momento sabe que el llanto pugna por asomar mientras nosotros tratamos de impedírselo. También se diferencia de la risa en la cantidad de significados: reír es muestra de complacencia, de alegría, de un sentimiento positivo. El lloro surge por multiples razones que van desde el dolor físico, hasta la más profunda alegría.  La emoción ante un logro; el placer de ver al amigo tras largo tiempo de separación; el miedo ante lo desconocido; el daño físico o moral, humedecen nuestros ojos. En los niños el hambre, el frío, el aburrimiento incluso, llevan al sollozo en una solicitud de ayuda frente las incomodidades de que son víctimas.

Algunas personas no lloran nunca, mientras que otras se emocionan enseguida y sienten sus ojos llenos de lágrimas con cierta facilidad. Los niños estallán en
"Aviso: acabo de llegar y vengo con hambre."
lloriqueos con más rapidez que los adultos y las mujeres que los hombres. Parece ser que el llanto de la mujer es un protector contra la agresividad masculina, pues rebaja los niveles de testosterona del macho de la especie. De cualquier manera, por razones biológicas o por cualquier otra, el llanto es más frecuente entre las personas que tienen menos pudor a la hora de mostrar sus sentimientos. Estoy convencida de que si se hiciera un estudio al respecto descubriríamos que los meridionales lloran más que los nórdicos, mucho más habituados a controlar sus demostraciones afectivas.

El acto de llorar tiene connotaciones poéticas, sobre todo si quien lo realiza es una mujer joven y bonita, que toma la precaución de llorar con dulzura, sin aspavientos, y el poeta es un hombre, de preferencia uno que esté enamorado de la joven bonita en cuestión. Recomiendo vivamente la lectura de las deliciosas Instrucciones para Llorar, del genial escritor argentino Julio Cortázar.

Yo soy una llorona. Lo confieso sin rubor, porque hace tiempo que me 
A. Agassi: emocionado en su última competición
reconcilié con mis lagrimales. Hace unos años me avergonzaba y ocultaba mis lágrimas siempre que podía, hasta que un día me di cuenta de lo absurdo de esa costumbre: si podía mostrar mi alegría ¿por qué no había de hacer lo propio con el resto de emociones?

Mis últimas lágrimas me han llevado a estas divagaciones. No contaré los motivos de que fueran derramadas, solo que han sido recientes y amargas. Pero han tenido su lado bueno: me han hecho pensar en el llanto en general y en mis sollozos en particular, llevándome a la conclusión de que en los últimos tiempos he llorado más veces de risa que de pesar. Es consolador descubrir que nuestra vida está más plagada de sentimientos positivos que negativos. Y eso justamente es lo que os deseo a todos: que cada vez que vuestros ojos se humedezcan sea porque la felicidad ha decidido estallar ante vosotros y llenar vuestros días.

 
 
 
 
Fotos:
www.crecebebe.com
www.elmundo.es
www.periodistasanonimos.com

3 comentarios:

  1. Gracias por seguir leyéndome y por tus buenos consejos. Es un placer tenerte como amigo y consejero.
    Un abrazo.

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  2. LLorar de risa, también es un estado de ansiedad...“Hay lágrimas que no consiguen salir y mueren en nuestro interior”...Besos.

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