miércoles, 22 de mayo de 2013

"Bavaridades y franquezas"

Palacio "Johannisburg" visto desde el Main. Aschaffenburg
Desde la perspectiva de mis amigos y familiares españoles vivo en Alemania, pero eso es como decir que vivo en Europa: demasiado genérico. De hecho ninguno de mis parientes y conocidos alemanes lo vería así jamás. Ellos dirán que soy de la tierra del Brez´n y el habla gutural; de las mujeres con Dirnd´l,  los hombres de largos bigotes y pantalón de cuero y las jarras de litro llenas de cerveza que no se comparten, porque son para beber uno solo. Vamos, que yo vivo en Baviera.
Bueno, no del todo: en realidad vivo en Franken. Para ser más exactos, en Unterfranken. Esto también es importante, porque nosotros tenemos más sol, un clima más suave y la gente es mucho más simpática que en Ober y Mittelfranken. Al menos eso dicen por aquí. Yo no noto una gran diferencia, pero será porque soy extranjera.
Franken (Franconia en español) es una región situada al oeste de Baviera que políticamente pertenece a este estado, pero sentimentalmente, no del todo. Somos bávaros a final de septiembre, cuando celebramos nuestra Oktoberfest (que sí, se
Janker de niño
llama Fiesta de Octubre, pero se celebra a final de septiembre). También lo somos en el uso del  Trachten, la ropa típica bávara, que se usa en fiestas, y también fuera de ellas (yo misma acabo de salir a la calle llevando un Janker acompañado de unos vaqueros y una camiseta). Por supuesto, nadie dudaría de nuestra procedencia sureña viéndonos comer, que nos sentamos a la mesa como si no fuera a haber mañana y quisieramos acabar con todos los alimentos del mundo de una sentada. Por último somos bávaros del todo en el tema religioso: no es que aquí seamos católicos (que también), es que celebramos más fiestas que el Vaticano. Vamos, que eso de “eres más papista que el Papa” seguro que se inventó aquí.

La diferencia más importante entre nosotros y Bayern, es el idioma: nosotros hablamos fränkisch y ellos bairisch. A mis oídos suena a diferentes formas de pronunciar la misma palabra, pero no se lo digais a mis paisanos porque aquí el hacer semejante comentario puede ser causa de destierro.
"Gracias a Dios, soy un franco"
Muchas de las leyendas que conocemos tiene su origen en esta rivalidad entre unos y otros. Piensan los historiadores que el mito de Osiris e Isis, sin ir más lejos,  nació en en esta región, donde  parece ser que una vez hubo un turista que, disfrutando de una puesta de sol en Spessart exclamó “¡que bonito es el atardecer en Baviera!” Fueron sus últimas palabras. Su viuda se dedicó a recoger los restos del hombre, que se hallaban repartidos a lo largo del Maa (Main, en alemán y Meno en español) para darles piadosa sepultura. Puede que sea cierto, porque desde luego los parelelismos entre ambas historias son asombrosos.
Se cuenta que en alguno de esos repartos que se hicieron en Alemania, nos adjudicaron a Baviera, sin preguntar a nadie y sin tener en cuenta que los habitantes de esta zona se sentían bastante independientes del resto. De ahí a la antipatía solo había un paso y no costó nada darlo.  Afortunadamente la sangre no ha llegado al Maa y y nos permitimos, muy de vez en cuando, presumir de “bavaridad”, aunque solo sea a la hora de vestirnos para las fiestas o de beber cerveza, cosa esta última que hacemos como si hubiéramos nacido todos en pleno centro de Munich.
En realidad, si lo pienso bien, ser bávaro no es tan malo. Lo terrible, lo verdaderamente espantoso sería que nos confundieran con prusos. Pero de eso hablaré otro día.
 
 
 
Un poema dedicado a Aschaffenburg, escrito  en fränkisch y su traducción al alto alemán y al castellano.
 
O du mei liebes Ascheborg
Du Städtsche wunnerbor
Wie liegste drin im griene Tal,
Sou schöi, sou sunnekloor!
 
Ascherborjer Posse. Karl Reuß (Poeta de Aschaffenburg, que escribe en el dialecto de la zona)
Alemán (Hochdeutsch)                                                               Castellano
O du mein liebe Aschaffenburg                                 ¡Oh, tú, querida Aschaffenburg!
Du wunderbare Stadt                                                  ¡Tú, ciudad maravillosa!
Wie liegst du im grüne Tal,                                         ¡Cómo yaces en el verde valle,
So schön, so sonnenklar!                                            tan bella, tan radiante!
 
 
 
 
 
Fotos:




2 comentarios:

  1. Qué "vavaridad" no sé si alguno de ellos sería tan buena cronista como tú, pero de eso, por que ellos no te leeran, damos fe los de aquí. Genial como siempre,Amparo.

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    Respuestas
    1. Gracias, preciosa.
      Te agradezco de corazón que sigas leyendo este blog y, en este caso particular, tus palabras, siempre llenas de afecto.
      Tenerte por compañera y amiga es un lujo.

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